Efectivamente, a nado. La primera mujer en hacerlo,
Jennifer Figge lo hizo en la increíble cifra de 24 días.
A veces uno está orgulloso de pertenecer a la raza humana, como en este caso, pena que la mayoría de las veces no sea así.
Pero volviendo al mérito de Jennifer, no podía falta el sensacionalismo barato de la prensa sobre su jaula anti-tiburones, que no le hizo falta.
¿Quedan tintoreras para poder acercarse siquiera a acompañar en su viaje a una nadadora solitaria en el medio del atlántico o ya las hemos exterminado todas?
He buscado la famosa jaula, venía a ser una cosa así:
Indudablemente, no es noticia que cruzando a nado en solitario durante 24 días el atlántico no se haya visto ni un tiburón, si no que llevaba una jaula para protegerse de ella.
Enhorabuena Jennifer y a las agencias de prensa y los medios, responsabilidad.
¡24 días! Hay bastante discusión con este tema, porque indudablemente se trata del tiempo nadando, no del total invertido en el viaje. Las condiciones del mar impedían a veces nadar y en ese caso tenía que subir al barco. Se puede ver una discusión sobre esto en
este periódico.
Lo importante, se trataba de una buena causa, la bebida que acompañaba a Jennifer, Volvic, dona fondos a Unicef para un programa para llevar agua limpiar para beber a Etiopía:
http://www.drink1give10.com/
Lo dicho, enhorabuena por una cosa y por la otra.